Cómo logré superar la falta de seguridad en mí misma

Durante gran parte de mi vida he sido una persona insegura, con baja autoestima y que no confiaba en sí misma y sus posibilidades.

Creía que emprender era algo para personas valientes y con carisma, pero desde luego no para mí.

Ahora que escribo estas líneas, me da la sensación de que esto hablando de otra persona, porque me parece bastante increíble que haya conseguido transformarme tanto…

Ahora soy una coach reconocida que trabaja con clientes de diferentes países del mundo, ofrece cursos que tienen éxito y es su propia jefa. Imaginar volver a una oficina a trabajar en algo que no me dice nada me resulta impensable a día de hoy.

Y ahora, mirando hacia atrás, me pregunto: ¿cómo lo he conseguido, qué pasos exactos he tenido que tomar para llegar a donde estoy ahora?

 En el post de hoy, el primero que tengo el placer de escribir en el blog de Nacho Muñoz, grandísimo profesional y sobre todo una magnífica persona a quien admiro y de quien aprendo muchísimo, quiero desvelarte los trucos, ideas y herramientas, tanto internas como externas, que me ayudaron en este camino.

 5 CLAVES PROBADAS PARA AUMENTAR TU AUTOCONFIANZA

Clave #1 Empecé a valorarme tal como soy

Lo primero que me ayudó fue aprender a valorarme. Porque por desgracia, muchos vivimos desvalorizándonos, sintiendo que no somos suficientes o no somos capaces. Hay dos aspectos que mencionan autores como Chris Mruk en relación a nuestra autoestima: merecimiento y competencia.

El merecimiento tiene que ver con sentirnos aceptados, valorados, respetados, con nuestra necesidad de recibir y ser cuidados.

La competencia tiene que ver con mis capacidades o eficacia. Qué siento o creo que puedo o qué no puedo hacer.

Para mí la competencia tiene una estrecha relación con  el merecimiento. Si siento que merezco las cosas buenas de la vida, también encontraré fuerzas en mí para conseguirlas. Pero si desde un primer momento siento que no merezco algo, probablemente ni siquiera intentaré buscarlo, ¿verdad?

¿Cómo aprendí a valorarme?

Siendo cada día más consciente de las cosas buenas que había en mí. Realicé numerosos ejercicios del coaching e inteligencia emocional para potenciar mi autoestima.

Aquí te recomiendo algunos:

  • Lista de logros y éxitos que has tenido a lo largo de toda tu vida, por pequeños que sean. Yo descubrí para mi asombro que tenía muchísimos logros a los que no prestaba ninguna atención. Seguramente tú también los tengas y te sorprendas al realizar este sencillo ejercicio.
  • Lista de fortalezas personales. Para confeccionar esta lista te puede ayudar el ejercicio anterior. Al lado de cada logro o éxito, puedes escribir qué 2 o 3 cualidades, capacidades o fortalezas te ayudaron conseguirlo.
  • Feedback positivo. Se trata de preguntar a tus amigos y conocidos de hoy y de ayer qué cosas positivas conocen de mí. Lo cierto es que me sorprendí con algunos resultados y empecé a sentirme más confiada.

Clave #2 Cambié las creencias negativas sobre mí

Si te gusta el desarrollo personal, estoy segura de que conoces de sobra qué son las creencias: aquellas ideas, opiniones o convicciones que tenemos acerca de la vida. Algunas creencias son más arraigadas que otras. Además las creencias las creamos y modificamos a lo largo de toda nuestra vida. Las creencias son una manera de entender e interpretar nuestra realidad y las necesitamos para formarnos una idea de la vida, nuestro entorno y nosotros mismos. No son verdaderas ni falsas, sino basadas en lo que consideramos que es dolor o placer para nosotros.

Por ejemplo, soy una chica bastante alta y a muchas personas les parece que es algo muy atractivo. En cambio yo crecí pensando que era demasiado alta y no quería destacar en mi grupo de amigas, por lo que asocié más dolor que placer al hecho de ser alta, casi nunca usaba tacones y además me encorvaba al andar, mirando siempre al suelo.

Como ves, ser más o menos alta no es mejor ni peor, pero por mis experiencias de vida personales interpreté este hecho como algo doloroso y eso influyó en mi autopercepción, llegando a considerar mi físico como negativo.

Aquí me ayudó el ejercicio de cambio de creencias, y no sólo en el aspecto físico sino también mental y emocional. Si antes creía que no podía emprender porque era tímida, insegura, porque no era valiente o líder, al entrar en contacto con el coaching pude cambiar mis creencias acerca de mí misma y mis capacidades.

Me di cuenta de que podía interpretar cosas hasta ahora negativas como positivas, que podía cambiar mi forma de ser, que el ser tímido es algo que se puede trabajar y cambiar, que incluso personas tímidas o inseguras lograron emprender y tuvieron éxito.

Gracias al coaching empecé a verme como una persona capaz de todo lo que me proponga. Me di cuenta de que es posible cambiar las creencias a través de un cambio de enfoque, y que, al igual que he estado repitiéndome durante años que soy una chica insegura e incapaz, ahora podía hacer lo contrario, y que mi mente se lo acabaría creyendo.

Clave #3 Cambié mi lenguaje

Una de las cosas que más me ayudaron a la hora de cambiar mis creencias fue mi propio lenguaje interno y externo. Es decir, si antes me repetía por dentro “no puedo, no soy capaz, no me siento segura”, ahora cada vez que oía esas frases, me decía a mí misma: “claro que puedo, otros lo han conseguido y por tanto yo también…, soy una mujer segura y valiente”.

Recuerdo que cuando empecé a dar mis primeras sesiones de coaching, me ponía nerviosa el día antes de la sesión, repasando mentalmente la futura sesión, qué le diría a mi cliente, cómo enfocaría el transcurso de la consulta…

Así que tomé la sana costumbre, unos minutos antes de la sesión, de repetirme mentalmente “voy a dar una gran sesión hoy, voy a hacerlo de manera fluida, estaré tranquila y segura de mí misma”. Y efectivamente durante la sesión me sentía mucho más confiada y calmada.

Las famosas afirmaciones positivas funcionan siempre y cuando las repitas con regularidad, intensidad y pongas la intención. Creer es poder. O como decía Henry Ford: “tanto si crees que puedes como si crees que no, estás en lo cierto”.

Por otro lado, dejé de expresar verbalmente mi inseguridad a los demás. Y es que potenciamos nuestra inseguridad cuando lo repetimos constantemente a otras personas… O peor aún, cuando decimos en voz alta que somos personas inseguras. Al afirmar que eres algo, estás creando una identidad. Puedes estar nerviosa pero no deberías decir que eres insegura, porque estás reforzando esa identidad, y los cambios de identidad son los más difíciles y profundos.

Clave #4 Empecé salir de mi zona de confort

Cuando mis clientes me dicen que no pueden hacer determinadas cosas porque se sienten inseguros, tienen miedo o baja autoestima, les pido que escriban una lista de aquellas cosas que más miedo les dan. Al escribir la lista les pido que empiecen a poner en práctica la acción menos difícil para ellos.

Y me miran sorprendidos: ¿pero no debería trabajar primero mi inseguridad? A lo que les respondo que la confianza se trabaja haciendo, a pesar del miedo, a pesar de la incomodidad.

Salir de nuestra zona de confort es la clave. Por supuesto no a lo loco, sin más… sino empezando por pequeñas acciones muy simples, acercándonos lentamente al objetivo.

A mí me daba pánico hablar en público. Por eso la primera charla que di fue dentro de un taller con otras 3 personas. Mi intervención era más corta y además el público no era muy numeroso y había varias personas a las que conocía personalmente.

Le pedí a una buena amiga que se sentara en la primera fila y, cada vez que me sentía insegura, la miraba a ella y perecibía su sonrisa. Eso me ayudó muchísimo en los primeros talleres.

Si en aquel entonces tuviera que ponerme a hablar delante de un auditorio de 100 personas a las que no conocía, mi experiencia habría sido mucho más desafiante.

Clave #5 Descubrí mi propósito

Esta es para mí una de las claves fundamentales a la hora de ganar confianza y seguridad en uno mismo. Y es que cuando estás conectado con tu esencia, tus valores, cuando sabes para qué estás aquí, cuando tus acciones van encaminadas a un bien mayor, a aportar valor a otros… de repente te olvidas de ti y pones el foco en los demás desde el punto de vista de la contribución.

Nuestro ego pretende protegernos, ve como enemigos a los demás. Pero cuando te abres a la vida, conectas tu propósito y empiezas a vibrar en la abundancia, poniéndote al servicio de los demás, te olvidas de tus miedos, dudas, inseguridades…

Y esto que suena tan bonito no es una teoría sin más. Es algo que he vivido, he sentido y sigo viviendo en mi día a día.

Cada vez que me pongo delante de otras personas veo en ellas su luz y no su oscuridad. Llevo mi foco a lo positivo que hay en cada ser humano. Porque sé que mi propósito es servir y contribuir. Estoy alineada con mi misión y da igual si me equivoco, si no lo sé todo, si a alguien o a varias personas no les gusta lo que cuento, escribo o hago.

Mi propósito es mayor que lo que hago y lo tengo presente en cada momento.

Por eso me especialicé en el coaching para la autorrealización y búsqueda de vocación y propósito. Porque creo que se trata de las cosas más importantes para el ser humano que tarde o temprano necesitaremos encontrar.

Siempre me pongo como ejemplo de la reinvención, sea personal como profesional, y siempre digo que si yo he podido superarme, los demás también pueden. En este post he querido resumirte muy brevemente cómo puedes tú también aumentar tu confianza y seguridad interna.

La confianza es la base para llevar una vida más plena y te abre puertas a aquello que deseas alcanzar. Sin ella, yo no me habría atrevido a reinventarme como coach, a emprender y a crear mi propio estilo de vida, basado en la autorrealización y libertad personal.

MARIA MIKHAILOVA, Coach Estratégica

Webhttps://mariamikhailova.com/

BiografíaMaría Mikhailova es coach estratégica, mentora, escritora y formadora del crecimiento personal y desarrollo del talento. Postgrado en Coaching, Inteligencia Emocional y PNL por la Universidad Rey Juan Carlos. Publicista por la UCM, Especialista en Social Media y Emprendedora Digital. Colabora como blogger con medios de comunicación a nivel nacional a través de programas de radio y prensa digital.

Es autora de varios cursos y programas de coaching y considerada coach de referencia e influencer del desarrollo personal de habla hispana. Su misión es ayudarte a descubrir tu propósito, reinventarte a partir de tus talentos y tu pasión, crear una atractiva marca personal y conseguir el estilo de vida que sueñas.

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